Constantina. Esto se podía haber evitado, seguro.
Hace un mes nos reíamos con el genial pregón de carnavales, el segundo realizado por una mujer, en Constantina. Un pregón trufado de humor, sentimiento, recuerdos y reivindicaciones. Entre estas últimas, el castillo que vigila, desde la altura, a todo el pueblo. Castillo cargado de historia que alguna vez defendió a los primeros habitantes del pueblo de Constantina, al que me une un especial cariño, inoculado por una de sus hijas, amiga de batallas compartidas.
La noticia en la radio me dejó mudo, conociendo como conozco todos los esfuerzos que se llevan haciendo por salvaguardar y poner en valor dicho monumento. El mal tiempo de estos días había terminado por derrumbar la “torre del homenaje”, una de las tres almenas que quedaban en pie de este castillo del siglo XIII.
Lo peor es que esto se podía haber evitado. Ahora, a redoblar esfuerzos y a empezar de nuevo.
Un abrazo para los vecinos de Constantina. Un abrazo, Ana.